Corría la época de los años 70, recuerdo muy bien cuando fui detenido y transportado al Penal de Punta Carretas. El camión de reclusos deteniéndose en la puerta del mismo, por la avenida Ellauri. Este, enclavado en medio de Punta Brava, como acostumbraban a decirle los lugareños de la zona, se erguía majestuoso.
Hasta ese momento veníamos engrillados tanto de pie como de las manos, con la cabeza gacha y encapuchados.
El portón principal, una puerta de doble reja, se abr [...]
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